¿QUÉ ES EL CONVENIO DE DUBLIN?

El Convenio de Dublín es una ley de la Unión Europea para racionalizar los procesos de postulación de solicitantes de asilo de acuerdo a la Convención de Ginebra. Intenta clarificar cuál estado miembro es responsable por un postulante particular, y asegurar que al menos un estado miembro tramite la postulación.

Qué establece el Tratado de Dublín?

El Convenio de Dublín es un acuerdo de los Estados miembros de la Unión Europea por el que se establece a qué Estado corresponde examinar una solicitud de asilo según las circunstancias de acceso a los países miembros, -normalmente aquel por el que la persona accedió a la Unión Europea-. Se firmó en 1990 y fue ratificado por el Estado español en 1995.

¿Qué es el Sistema Europeo Común de Asilo?

El Sistema Europeo Común de Asilo es un conjunto de normas que establecen los estándares mínimos sobre acogida, procedimiento y otros aspectos relativos a las personas solicitantes de asilo y refugiadas en los países europeos.

Uno de los principales objetivos es prevenir que un postulante presente solicitudes de asilo en varios estados miembros a la vez.

Asimismo, busca reducir el número de solicitantes de asilo «orbitantes», los que son movidos de un estado miembro a otro. Puesto que el país donde arriba por primera vez una persona es el responsable por el trámite del asilo, el sistema ha puesto una presión excesiva en las áreas limítrofes, donde los estados son a menudo menos capaces de ofrecer a los solicitantes de asilo apoyo y protección.

En 2003, el Convenio de Dublín fue reemplazado por el Reglamento N.º 343/2003, llamado Dublín II. En 2008, la Comisión Europea propuso enmendarlo, creando una oportunidad para reformar el «sistema de Dublín».

En 2013, fue acordado el Reglamento Dublín III por el Parlamento Europeo y el Consejo de la UE —derogando Dublín II—.

Las medidas de protección del Reglamento Dublín III incluyen el derecho a asistencia legal gratuita o a reclamar un traslado, entre otros. Además, los solicitantes que lleguen a la UE en situación irregular no podrán ser repatriados a sus países de origen, como sí ocurre con los inmigrantes irregulares. El Reglamento también obliga a mantener bien informado al solicitante sobre el proceso y entrevistarlo personalmente para que pueda explicar por qué huye de su país para pedir asilo. 

A modo de resumen podemos decir que El Convenio de Dublín es la piedra angular del sistema de asilo de la Unión Europea. Su objetivo es agilizar la tramitación de las solicitudes y determinar qué Estado debe hacerse cargo de ellas.